Fórmula de la felicidad: Ama, ser feliz se reduce a esto.
Ama, sin miedo a pasarte. Ama, hasta sentir que te duele. Ama, aunque todo invite a no hacerlo. Ama cada día, como si nunca más lo fueras a hacer. Ama, y sé tan feliz, que sin decirlo, se te note. Ama, aunque no te amen. Ama, a quien nadie ama y todos odian. Ama en cualquier idioma, a todo hermano. Ama más a quien menos amas. Ama, hasta que digan que estás loco. Ama, a quien nada tiene y nadie va a darle nada. Ama, porque todo lo podrás perder, pero nadie podrá impedirte jamás que AMES. Ama, aunque pienses que no pisas, que no avanzas; el buen Dios es capaz de sacar todo de nada. Ama el lunes negro, el martes 13, el miércoles de ceniza, el jueves cualquiera, el viernes santo, y el sábado amargo, porque sólo así AMARÁS también el DOMINGO DE RESURRECCIÓN. Ama, y cuando ya no puedas más, que incluso tu corazón sangre de dolor por el hermano, no lo dudes: ¡¡sigue amando!! Ama, en la certeza que alguno ya te ha AMADO y te AMA como jamás comprenderás, hasta el EXCESO. |